| dc.description.abstract | El fenómeno de la inmigración ha experimentado una evolución muy rápida en España, se han multiplicado prácticamente por 10 las cifras de población extranjera entre el 1998 y el 2010. En el 2013, formaban el 15,7% del total de la población española, los datos son muy similares en Cataluña con un crecimiento de un 15% en el último año (1). Cabe destacar que las personas de nacionalidad marroquí representan el 20,2% de población extranjera empadronada en Cataluña, siendo el colectivo más numeroso, con 240.434 habitantes (2). Barcelona es la ciudad con mayor concentración de inmigrantes de nacionalidad marroquí, con un total de 13.732, siendo el barrio del Raval del distrito Ciutat Vella el que contiene el mayor número, con un total de 1.561 empadronados (3). Se debe considerar que la llegada y asentamiento de esta inmigración en cualquier territorio tiene unas consecuencias para la sociedad de acogida que debe adaptarse en el terreno social, económico y político.
Los servicios de atención a la salud, también deben sumarse a esta adaptación y adecuarse a las necesidades de salud de esta población (1). Revisando la bibliografía escrita sobre las necesidades de salud del colectivo marroquí, numerosas publicaciones remarcan el riesgo que presenta este a sufrir el síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple "Síndrome de Ulises". La migración es un cambio vital, que combina una serie de estresores (soledad, fracaso del proyecto migratorio, lucha por la supervivencia, y miedo o el terror al nuevo entorno) que puede producir un desequilibrio sustancial, suponiendo un factor de riesgo para la salud mental porque conlleva la elaboración de una serie de dificultades y de tensiones en el proceso que se ha definido como el duelo migratorio (4).
Pero aunque existe la evidencia científica y es un problema percibido por nuestro sistema, hay una serie de dificultades a la hora del diagnostico y seguimiento de esta enfermedad como son el desconocimiento del sistema por parte del colectivo inmigrante, las bajas tasas en el uso de este y una cultura diferente y suficientemente poderosa como para crear la presentación de la enfermedad con características
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diferentes a la depresión o duelo de nuestra cultura. Consideramos importante el solventar estos problemas detectados para mejorar la adaptación y realizar prevención y cura de esta enfermedad (5). | es_ES |